jueves, 26 de septiembre de 2013

El aborto clandestino también es violencia de género


Día Latinoamericano por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito.

*Por María Florencia Actis- Laboratorio de Comunicación y Género (FPyCS)


Cuando las mujeres reclamamos cumplimiento de nuestros derechos a una vida digna, no sólo aludimos a relaciones de pareja sin malos tratos, físicos y verbales, lo que comúnmente se nomina violencia de género. La dignidad también está dada por la libertad de expresión y agenciamiento de nuestros proyectos, basados en el deseo y no en el mandato. El derecho al aborto libre, seguro y gratuito, constituye un punto nodal desde el cual repensar la condición de sujeto de las mujeres, ya que la maternidad ha sido el punto nodal de sujeción social y sexual.
El 28 de septiembre es el Día Latinoamericano por el Aborto Libre, Seguro y Gratuito, y una vez más, activistas de todos los países del continente salen a la calle a recordar el carácter fáctico del aborto, y en consecuencia, la necesidad de visibilizarlo y legalizarlo para evitar muertes de mujeres, centralmente de sectores de bajos recursos.  Se estima alrededor de 3.000 muertes  por abortos clandestinos desde el retorno de la democracia en Argentina, y una cifra que oscila las 460 mil y 600 mil de mujeres que recurren cada año esta práctica, sólo en condiciones de insalubridad y desprotección.
Dejando de lado los debates filosóficos y las falsas dicotomías que, influyentes sectores religiosos orientan interesadamente la problemática social del aborto hacia la pregunta existencial del comienzo de la vida,  las estadísticas patentizan que se trata de una realidad empírica, y que en situaciones de inseguridad pone en riesgo la vida miles de mujeres.
Cabe destacar que de acuerdo al testimonio de mujeres con experiencia en abortos quirúrgicos, y también de médicxs que se han animado a despejar tabúes y asumir una posición favorable a la legalización del aborto (contraria a la mirada hegemóncia de la comunidad médica), interrumpir el embarazo es una operación simple, sin margen de peligrosidad sobre la vida de la madre, en tanto y en cuanto se lleve a cabo en un hospital, con el equipamiento y la atención profesional requerida por cualquier procedimiento quirúrgico. Ya lo advirtió Simone de Beauvoir en el año 1949, cuando escribió el emblemático libro El Segundo Sexo. “Se pretende que es una intervención peligrosa, pero los médicos honestos reconocen que el aborto practicado por la mano de un verdadero médico, en una clínica y con las medidas preventivas necesarias, no comporta los graves riesgos que cuya existencia afirma el Código Penal. Por el contrario, bajo su forma actual es como hace correr grandes riesgos a la salud de la mujer”.
Lo que es indiscutible es el grado de controversia que encierra este tema, y la producción que habilita de un enorme caudal de mitos y preguntas, cuando la experiencia de abortos en mujeres de sectores medios y altos, demuestra que la ficción supera la realidad. Las distintas voces opositoras que vertebran su discurso con el argumento en defensa de la vida del niñx por nacer, suelen ser los mismos actorxs cuestionadorxs de medidas de asistencia pública orientadas a mejorar la calidad de vida de la niñez, como la Asignación Universal por hijx, y criminalizan a lxs niñxs y jóvenes que por falta de oportunidades, inciden en  prácticas delictivas. Por su parte, lxs médicxs que dicen defender la vida, coincidentemente, suelen defender un provechoso negocio, que reditúa por aborto entre dos mil y cinco mil pesos.
El tema está instalado en el debate público y es prioritario en las agendas de las organizaciones feministas, nacionales e internacionales, pero no todavía de los distintos gobiernos latinoamericanos. Esperemos que prontamente, deje de ser una lucha border de exclusividad feminista, y logre interpelar a todas las instituciones sociales, ‘privadas’ y públicas.



lunes, 2 de septiembre de 2013

La Red de Observatorios lanzará su libro digital

Esta tarde se desarrolló la quinta reunión de la Red de Observatorios en el edificio Miguel Brú,  de la que formaron parte el Observatorio de Medios, Comunicación y Género  perteneciente al Laboratorio de Comunicación y Género de la facultad, el Observatorio de Violencia de Género de la Defensoría del Pueblo de la Pcia. De Buenos Aires, el AFSCA y la organización ELA. El encuentro tuvo el objetivo central de avanzar en la coordinación de una publicación colectiva que sistematice y reflexione en torno al trabajo de observación, relevamiento, producción e investigación que lleva a cabo cada uno de los espacios convocados, que dé cuenta de las metodologías empleadas y delinee resultados.

El lanzamiento inicial del libro, en su versión digital, será anunciado en el mes de noviembre, y la publicación impresa, se prevé para el mes de marzo de 2014.

La Red de Observatorios en Comunicación y Género fue creada formal y efectivamente en el seno del  “III Congreso internacional de comunicación, géneros y sexualidades”. Debates actuales en torno a la política, la teoría y la acción”, que tuvo  lugar el 15 de junio en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social. La inquietud surgió de la necesidad de hacer sinergia entre todos y todas los/as actores/as ligados a la práctica de observación de medios configurando un espacio de intercambios de experiencias y saberes, e ineludiblemente,  potenciando los abordajes particulares.


“Una antropóloga feminista acostumbrada a hacer estudios imprácticos, minuciosos e inconvenientes”


Así fue presentada la Doctora Rita Segato, en la disertación  que se llevó a cabo esta tarde en el aula 12 del edificio Presidente Néstor Kirchner, titulada “Género y Derechos Humanos, una articulación indispensable para profundizar la transformación social de nuestros pueblos”. La conferencia fue organizada por la Secretaría de Investigaciones Científicas y Posgrado, en el marco de la presentación inaugural y pública de la Especialización en Género y Comunicación, que comenzará a dictarse el próximo viernes 30 agosto.
Autora de numerosos artículos y libros como “Violencia y género en la sociedad patriarcal. Las estructuras elementales de la violencia: ensayos sobre género entre la antropología, el psicoanálisis y los derechos humanos”, vitales para decodificar el fenómeno, cada vez más instaurado en las agendas públicas y mediáticas, de la violencia de género, Rita Segato será parte del staff permanente como seminarista de la Especialización el segundo cuatrimestre. 

La antropóloga explicó, “el género es un tema de resto, englobado, engullido por lo universal; por ello, a medida que la modernidad avanza, el género deviene un resto mayor, deviene residuo dentro de la esfera pública, a pesar de los avances normativos”.

Entre las principales líneas temáticas planteadas, se abordó la necesidad de tematizar el género como problema comunicacional y epistemológico. “Esta especialización es una puesta innovadora de la facultad, y digo innovadora porque no está entre las prioridades de la universidad”, fueron algunas de las palabras iniciales de la Directora de la Especialización en Comunicación y Género y profesora de la Facultad, Flavia Delmas. Por su parte, María Florencia Cremona, Doctora en Comunicación Social, Secretaria Académica de la Especialización y Directora del Laboratorio de Comunicación y Género, sumó a la conferencia, “la especialización no es muestra de una disciplinarización el género, sino todo lo contrario, se trata de una apuesta clara a la transdisciplina, de sacar al género de su lugar de trinchera, de gueto”.


Recordamos que la Especialización en Comunicación y Género, es una carrera de posgrado que se propone profundizar la formación académica sistemática de los y las profesionales que intervienen en el campo de la comunicación y el género, a partir del análisis y producción de relatos que deconstruyan discursos sexistas, construyan discursos no sexistas y creativos, ya sea a través de prácticas periodísticas, de planificación comunicacional y/o elaboración de contenidos educativos. Es decir, comprende no sólo la adquisición de herramientas teóricas e históricas acerca de las estructuras del patriarcado, sino también su articulación con instancias operacionales, con el desarrollo de distintas experiencias y estrategias comunicacionales, poniendo a dialogar estas áreas temáticas, específicas y enraizadas. 

lunes, 15 de julio de 2013

NOTICIAS DEL NOA EN CLAVE DE GÉNEROS

una buena y una mala


*Por Laboratorio de Comunicación y Género

En esta nota, vamos a recuperar dos noticias provenientes de provincias del noroeste de nuestro país, que dan cuenta de un mapa complejo y a veces contradictorio en materia de géneros y políticas públicas.
En primer lugar, la buena. En el Concejo Deliberante de la ciudad de Salta, se le puso freno en el día de ayer, a un proyecto para declarar como “pro vida” a la ciudad, además de una serie de medidas violatorias de los Derechos Humanos de las mujeres. La iniciativa había sido impulsada por legisladores del Peronismo Disidente de Juan Carlos Romero y fue rechazada por amplia mayoría. Incluía, entre las propuestas, la prohibición del uso y distribución de la “pastilla del día después” en las dependencias de la ciudad, sumado a la suspensión de los protocolos de atención por los abortos no punibles. Este proyecto, festejado por los sectores más fundamentalistas de la iglesia Católica en salta, apuntaba directamente a socavar los logros y conquistas de la lucha del movimiento de mujeres en el país.
Nuevamente, aparece el eufemismo de “Pro vida” para aludir a aquellas posiciones que en realidad atentan contra la vida  y la decisión de las mujeres. Una prueba de esto, es que el proyecto incluía como iniciativa, una asignación para las mujeres que continúen con su embarazo producto de violación. Esta propuesta pone de manifiesto una visión del cuerpo femenino como recipiente, y a las mujeres como objetos, y no sujetas capaces de decidir sobre su sexualidad y su futuro.
La otra noticia desde el NOA, es mala. Alberto, el padre de Paulina Lebbos, aquella joven tucumana de 24 años, estudiante de Comunicación Social, asesinada en febrero de 2006 fue agredido por la policía provincial cuando realizaba un reclamo de justicia frente a la Casa Histórica de Tucumán. Paulina fue violada y asesinada en un confuso episodio donde fue denunciada la alteración de pruebas por parte de la policía y la connivencia con el poder político provincial encabezado por Alperovich.
Según la agencia Red Eco Alternativo, Alberto había denunciado días antes de este ataque, que el asesinato de Paulina habría sido perpetrado por "los hijos del poder", mencionando como uno de los involucrados a Gabriel Alperovich, hijo del gobernador. Posteriormente, el 9 de julio, encabezó una movilización para hacerle llegar a la presidenta Cristina Fernández su reclamo de justicia, en el marco de los actos por el aniversario de la Declaración de la Independencia. Fue en este marco que la policía provincial impidió su llegada a la Casa Histórica.
El femicidio de Paulina y el encubrimiento posterior del poder político, da cuenta del arraigo del machismo en las instituciones. También de una impunidad criminal que deja a las mujeres indefensas ante la violencia sexista culturalmente instalada.
Los dos hechos recientes que citamos aquí, dan cuenta de un camino con marchas y contramarchas, de las correlaciones de fuerzas, pero sobre todo de los logros y dificultades que enfrenta la lucha de las mujeres por una sociedad igualitaria donde todas seamos libres.


martes, 2 de julio de 2013

Laura Bonaparte

Si cerramos los ojos, hay una imagen que domina la escena «humana» de las dictaduras: las Madres de Plaza de Mayo y otras mujeres, Familiares, Abuelas, Viudas,
Comadres de detenidos-desaparecidos o de presos políticos, reclamando y buscando a sus  hijos (en la imagen, casi siempre varones), a sus maridos o compañeros, a sus nietos. Del otro lado, los militares, desplegando de lleno su masculinidad. Hay una segunda imagen que aparece, específicamente para el caso argentino: prisioneras mujeres jóvenes embarazadas, pariendo en condiciones de detención clandestina, para luego desaparecer.
La imagen se acompaña con la incógnita sobre el paradero de los chicos secuestrados, robados y/o entregados, a quienes luego se les dará identidades falsas. De nuevo, del otro lado están los machos militares.

El género en las memorias

Elizabeth Jelin


La resistencia es una mujer con un pañuelo blanco


*Por Juliana Díaz Lozano, Laboratorio de Género y Comunicación



El pasado domingo falleció Laura Bonaparte, Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora. Era entrerriana, tenía 88 años y se definía como feminista. Fue una de las primeras personas en denunciar a las FF.AA. y, en su condición de comandante en Jefe, a la ex presidente Isabel Martínez de Perón, bajo cuyo Gobierno, su hija Aída Leonora, fue asesinada. Meses más tarde, ya luego del golpe del 24 de marzo de 1976, desapareció el padre de sus hijos/as, el bioquímico Santiago Bruschtein, su otra hija Irene Mónica y su marido, Mario Ginzberg. El último fue el menor de sus hijos, Víctor, con su compañera, Jacinta Levi, sacados de su vivienda el 19 de mayo de 1977. En total siete familiares de Laura permanecen desaparecidos/as desde la última dictadura.
A partir de estos sucesos, definió exiliarse en México donde participó de comités de solidaridad y denuncia por lo que sucedía en Argentina e impulsó una campaña internacional para que la desaparición forzada de personas fuera considerada delito de lesa humanidad. Fue observadora de Amnistía Internacional en Guatemala y El Salvador. Además viajó a El Líbano para denunciar las masacres perpetradas por el ejército israelí y a Bosnia en solidaridad con las mujeres musulmanas víctimas de la limpieza étnica realizada por serbios y croatas.
Laura, como otras Madres, simboliza el rol de las mujeres en la resistencia contra la dictadura en Argentina y en Latinoamérica, la conciencia y la lucha que, partiendo muchas veces de lugares tradicionales (madres, hijas, esposas, hermanas), los trascienden, ampliando, desbordando estas definiciones hegemónicamente ligadas a la pasividad y al cuidado.
Algunos apuntes sobre su historia, nos muestran a una joven de 13 años alfabetizando a mujeres detenidas en la prisión de Paraná. O más tarde, ya recibida de psicóloga, la vemos conformando un espacio de asistencia en salud mental a mujeres de clases populares que se atendían en el Hospital Evita de Lanús. En la década de los ´70 fue integrante de las Fuerzas Armadas Peronistas. En su exilio en México participó de grupos feministas y de coaliciones por el derecho al aborto. Ya de regreso en Argentina, participó de diversas organizaciones, entre ellas un grupo de estudio feminista que organizaba la Asociación de Trabajo y Estudio de la Mujer (ATEM). Esta actividad la compartía con su militancia en las Madres y dentro del movimiento social. Esta temprana conciencia feminista, que hacía ver las desigualdades de géneros relacionadas con las sociales en una lucha integral, vuelve a la figura de Laura más entrañable, y hace patente que fueron estas mujeres las que marcaron el camino de nuestros pasos y nuestras disputas de hoy. Le atribuyen la frase: “No somos madres míticas, solamente mujeres desesperadas que llegamos a la defensa de los derechos humanos por sufrir un dolor sin nombre”.
Así como Laura Bonaparte,  todas aquellas mujeres que tomaron la escena pública durante y luego de las dictaduras en el continente, rompieron poderosísimas fronteras: las del silencio y la represión militar, poder masculino por antonomasia; pero también los límites que la sociedad acordaba (y todavía acuerda) a las mujeres dentro de la domesticidad, del ámbito privado. Surgieron a las calles desde el dolor y la esperanza para que ahora podamos surgir nosotras, enarbolando un pañuelo blanco que es también denuncia y bandera.


Para leer sobre el tema:
.El género en las memorias, Elizabeth Jelin. En: Elizabeth Jelin, Los trabajos de la memoria, Siglo Veintiuno editores, España 2001. Cap. 6. Disponible en http://www.cholonautas.edu.pe/modulo/upload/JelinCap6.pdf
.Un recuerdo para marcha. Nota periodística en el portal marcha.org.ar, disponible en: http://www.marcha.org.ar/1/index.php/nacionales/96-ddhh/3849-un-recuerdo-para-laura


jueves, 27 de junio de 2013

Los estatutos mediáticos de verdad: el caso de Ángeles y el de Candela


*Actis, María Florencia - Observatorio de Medios, Comunicación y Género - Laboratorio de Comunicación y Género, FPyCS.
El femicidio de Ángeles generó una notoria conmoción e impacto mediático, no sólo por las características del crimen y el trágico desenlace, en un predio del Ceamse en José León Suárez; también por reavivar los pedidos de seguridad equivalentes a un mayor control policial y endurecimiento punitivo. Las crispaciones y reflexiones que genera este tipo de hechos, generalmente no están orientadas hacia la sensibilización y dimensión de la violencia de género, al grado de tolerancia y naturalización social que existe en torno a esta forma particular de violencia. Muy por el contrario, reconocen a la clase dirigente como única responsable del hecho, obnubilando la raíz de esta problemática histórica, sustentable en el tiempo por mecanismos de reproducción, también a pequeña escala.
La clase y el género
Las características de la cobertura mediática del caso de Ángeles, debe explicarse por la intersección de las condiciones de género y clase. Para los medios hegemónicos, a razón de los indicadores de clase –proveniente del barrio porteño de Palermo, de familia de nivel medio-alto, de padre ingeniero y militante del PRO- inmediatamente fue nombrada “la nena”, “la adolescente”. De hecho, más de un sitio web, ha destinado la totalidad de una nota a describir los progresos profesionales de Franklin Rawson, su padre. “Actualmente, ocupa el puesto de jefe de compras de Techint, pero su currículum es amplio. Trabajó para importantes empresas como la petrolera Shell,  Johnson Controls Automotive y Roche Pharmaceuticals, entre otras. Siempre ocupó puestos jerárquicos”. El status social y económico de  los/as Rawson, pareciera influir en la designación que se hace de la víctima, en los aspectos de su vida íntima que se revelan o se omiten, en las fotos que se muestran, básicamente, en la ética periodística.
Distinto fue el abordaje del caso Candela Rodríguez de ocho años, de Villa Tesei, que fue encontrada asesinada el 22 de agosto de 2011. Varias de las imágenes que se muestran de la víctima –chica de barrio, de familia humilde-, exhiben el perfil de una niña sexualizada. Las principales versiones que manejaron los peritos, fue la del ataque sexual por un lado que, por la publicación de fotografías “sugestivas” y referencias a un supuesto “encuentro” de la menor con el que resultó ser su secuestrador, dejan un margen de desconfianza respecto de Candela y relativizan su consentimiento. Las prácticas o intenciones sexuales no reproductivas en una niña constituyen  un objeto de pánico moral doblemente censurado: por desobedecer a los mandatos esperados no sólo por su género, sino también por su etapa madurativa. Otra de las conjeturas centrales fue la de un arreglo cuentas con el padre de Candela, resaltando la hipotética inmoralidad por parte del progenitor al estar involucrado en negociados turbios y con el mundo delictivo, haciéndolo indirectamente responsable del crimen de su hija. En este caso, la desconfianza aparece por el componente de clase, que no sólo se reduce al nivel de ingresos, sino también al acceso a determinados bienes culturales, a la incidencia en ciertas prácticas y circuitos.
En líneas generales, el caso de Ángeles resulta una oportunidad para tematizar la retórica de la inseguridad, identificando la familia damnificada como la prototípica de buenos/as ciudadanos/as; mientras el caso Candela, puso en duda la moralidad de su familia, otorgándole vinculaciones con el crimen organizado,  ratificando operaciones de estigmatización social de la pobreza.
En una editorial del diario La Nación del día 13 de junio, a propósito del femicidio de “la niña”, se reflexionó en torno a la destrucción del entramado social que está produciendo el garantismo penal, proponiendo el endurecimiento de las penas y la privación de los derechos humanos para los/as delincuentes. En el análisis de las condiciones materiales de inseguridad que favorecieron a la concreción del asesinato, reconoció las siguientes falencias estructurales materiales y decisivas: “Las cámaras de seguridad sirven como prueba, pero no han evitado que se cometan los más variados atropellos (…) el desempeño policial es posterior a los acontecimientos (…) falta prevención, trabajo conjunto entre los distritos y las distintas fuerzas de seguridad.”
Vale repensar las cadenas simbólicas que construyen el significante seguridad en esta clase de discursos, de dónde provienen y en qué derivan, qué niegan. El estado de inseguridad en que transcurren su día a día las mujeres -agresiones abiertas tanto verbales, físicas psicológicas y sexuales- en el espacio público y el privado, es englobado e indisociado junto con robos simples o calificados, ya sean salideras bancarias, asaltos comerciales, incautación de estupefacientes; desfigurando las problemáticas particulares que encierra la violencia de género.  Más allá de “la tasa anual de femicidios”, sus formas de ejecución, la concepción masculina sobre el valor de la vida de las mujeres y el derecho “natural” de apropiación de su sexualidad y sus cuerpos que se adjudica, resultan factores comunes. Violencias simbólicas que son posibles y estables por  la sujeción, identificación y apropiación de prácticas sociales y patrones de conducta, propuestos por la sociedad patriarcal, tanto para varones como para mujeres. Estos procesos “identitarios” se asientan por reiteración desde la infancia y a lo largo del tiempo, pero nunca son absolutos, completos, ni existen de una vez y para siempre. Contrariamente, en cada nueva situación en que la llamada performance de  género se reactualiza, emerge paralelamente nuevas posibilidades fuga, de quiebre y amenaza de su continuidad. (Butler, Laclau, 1999). Esta perspectiva política de análisis de los fenómenos sociales –abierta, contingente y provisoria- es realista, en el sentido que reconoce el alcance y la eficacia de la subjetividad machista en  las relaciones interpersonales, pero optimista porque desconfía de la aparente rigidez  y fatalidad de las estructuras vigentes; porque, en definitiva, admite y apuesta a la transformación de los sujetos  y las sociedades.




Butler Judith y Laclau Ernesto (1999), “Los usos de la igualdad”, Debate Feminista, año 10, volumen 19, abril, México D.F.

jueves, 13 de junio de 2013

MUJERES SUPRIMIDAS

v     Carina Elizabeth Aranda, Lic. en Comunicación Social.  Integrante Observatorio de Medios con Perspectiva de Género de la FPyCS, UNLP

Y el final fue el de una mujer mas en la larga lista de cuerpos violentados y suprimidos que día a día suma nuevas victimas. El caso de Ángeles Rawson tubo el final de otras chicas que antes han desaparecido y que fueron encontradas muertas.
El único medio que contextualiza esta situación con otros casos de similares características es el Diario La Nación, que en su edición digital expone una nota con los casos que ocurrieron del 2010: Candela Rodriguez, Soledad Bragna, Houria Noumi y Cassandre Bouvier, Leyla Bshier Nazar y Patricia Villalba, Lucila Yaconis, María Fabiana Gandaiaga…. en donde además muestra fotos y una regla cronológica de los casos. Si bien no hace un análisis critico del tema, tampoco lo toma como un caso de inseguridad como si aparece en otros medios.
En este medio la voz que se toma es la del papá y de la mamá de Ángeles con las primeras declaraciones después de conocido el hecho. En el medio se reproducen fotos de la adolescente en las cuales se la muestra con imagen de “niña buena”  y angelical por lo cual la implicancia del hecho requiere otro tenor. Ya no se trata de una adolescente posando para la cámara de forma sexuada, como paso con el caso Candela, sino de una niña bien a quien se le cruzo alguien en el camino que “troncho” su vida y la de su familia.
En realidad con esto lo que se oculta es que otra vez un cuerpo de mujer es violentado a través de practicas patriarcales, que utilizan el cuerpo objeto de como medio de subordinación. Estos cuerpos les pertenecen y creen poder hacer con ellos lo que se les venga en ganas. En este caso el cuerpo apareció en el previo de la CEAMSE, que es el lugar donde los desechos de la sociedad son enterrados. Además de tener una bolsa de residuo puesta en la cabeza, con lo que se puede leer que este cuerpo y cualquier cuerpo de mujer es un objeto que se puede descartar fácilmente.
En el diario Perfil que aparecieron como un caso de inseguridad que le puede ocurrir a cualquiera. Sin la minima mirada crítica sobre lo que hay detrás de esta practica. No se menciona que ya varias chicas han pasado por esta situación y el final a sido el mismo. 
En el caso del diario Clarín, aparece también en tapa y catalogado en la sección policial. Da un detalle cronológico de los hechos y mencionan cuales van a ser los pasos a seguir con respecto al velorio y al entierro de la chica. Las notas están acompañadas con fotos de la adolescente asesinada y de las amigas que marcharon para que apareciera, también una del predio donde encontraron a Ángeles y otro de los carteles que se pegaron con la fotografía de la joven.
En el caso del diario El Día, la nota principal aparece en la tapa digital y tiene que ver con el resultado de la autopsia del caso. Además otra en la que los padres de la chica hacen declaraciones y otra en la repercusión que tuvo el caso en las redes sociales.
Las fotos que aparecen de la adolescente son las que se sacaron del perfil de la red social Facebook, en la cual se puede ver a la adolescente en poses de niña. En este medio salio publicada una nota con la repercusión del caso en las redes sociales, en donde fue hastach y en Factbook se crearon varias páginas para recordar y pedir justicia por la victima.
En la violencia contra la mujer, por lo general se invisibiliza la producción y reproducción de  condiciones de poder con intenciones del predominio de uno sobre el otro. La violencia física llega cuando una persona no puede lograr que otra haga lo que el quiere que haga y de esta forma el agresor niega o suprime la integridad, aunque en muchos casos logran que sus victimas se sometan a ellos pero igual para borrar las huellas de la agresión terminan con la vida de ellas. Habrá que ver en este caso como se deshilvana la historia.
La violencia contra las mujeres constituye un grave problema social consecuencia de la dominación de hace tiempos remotos que el hombre ejerce sobre la mujer y que tiene raíces sociales y culturales. Es una forma de perpetuar el papel de sumisión a la que la mujer fue relegada. La psicóloga Ana María Fernández sostiene que al estar en crisis los grandes relatos de la modernidad, y entre ellos el patriarcado como modelo de sostenimiento de los lazos sociales hace recrudecer las prácticas violentas.



Bibliografía:
Fernández, ana maría. La mujer de la ilusión. Buenos aires, Paidós. 1994Fernández, Ana María. Las lógicas sexuales: amor, política y violencias. Ediciones Nueva Visión. 2009 
Segato, Rita Laura: las estructuras elementales de la violencia. Ensayos sobre género entre la antropología, el psicoanálisis y los derechos humanos. Universidad Nacional de Quilmes, 2003.


Enlaces:
La Nación, tapa digital, 12 de junio de 2013, Titulo: Cronología: otros casos similares al de Ángeles Rawson
La Nación, tapa digital, 12 de junio de 2013, Titulo: Habló el papá de Ángeles Rawson: "Hay que acordarnos de todo esto a la hora de votar"
Diario Perfil, tapa digital, 12 de junio de 2013, Titulo: Confirman que Ángeles fue estrangulada y peritan ADN hallado en su cuerpo
Diario Perfil, tapa digital, 12 de junio de 2013, Titulo: Morir porque sí
Diario El Día, tapa digital, 12 de junio de 2013, Titulo: Autopsia confirma que a Ángeles la estrangularon
El Día, policial, 12 de junio de 2013, Titulo: Papá de Ángeles pidió "acordarnos de todo esto a la hora de votar"

Diario El Día, policial, 12 de junio de 2013, Titulo: Por el crimen de Ángeles hicieron un operativo en Ceamse de Colegiales
La Nación, tapa digital, 12 de junio de 2013, Titulo: Facebook: abren varios perfiles para recordar a Ángeles