viernes, 26 de abril de 2013

Ningún ángel: los dichos de Baby Etchecopar


*Actis, María Florencia
El lenguaje constituye un paso obligado a la experiencia. Es performativo y normativo en tanto poseedor de un potencial de determinación -transformación o conservación- de la dimensión material de las relaciones humanas. Comúnmente se presenta como un vehículo que transmite y describe cómo es y está el mundo; sin embargo organiza, jerarquizando, significados y saberes que proponen formas de particulares de transcurrirlo, y no otras. Por ello, la importancia de analizar y desarmar el discurso de los medios masivos; por su alcance social en materia de formación de sujetos y (re)producción de sentidos, mediados por la historia y la cultura.
Esta semana fue resonante, más que en los medios hegemónicos, en las redes sociales, un informe que realizó el Observatorio de la Discriminación en Radio y Televisión -integrado por la Afsca, el Inadi y el Consejo Nacional de las Mujeres- sobre el repudiable discurso de Baby Etchecopar, al aire por Radio 10 pronunciado el pasado 22 de marzo, en su programa "El ángel del mediodía". Si bien el mayor impacto fue causado por "su incitación al femicidio", al afirmar que todas las mujeres que superen los cuarenta años y presenten un relativo deterioro físico, son merecedoras de sufrir martillazos, del mismo modo que matan a las vacas, ("son  bestias, animales", dijo el conductor); también fue de gravedad el resto de sus declaraciones. Alusivas a reforzar patrones estereotipados que tienden a naturalizar la subordinación y discriminación de las mujeres en diferentes ámbitos de la vida social.
“La mujer cuando pasa los cuarenta años, si vos la dejás diez días sin depilar y sin la piedra pómez, te encontrás con una pierna peluda (...) se transforman en un monstruo (...) son un asco”, expresó en oposición al género masculino, quienes de acuerdo a su punto de vista, “envejecen con dignidad”. En este sentido, habilitó el detrimento corporal de los varones, no siendo un problema en este caso el crecimiento de la panza, pelos, arrugas.
Vale aclarar que, si bien, muchas veces, la diferencia anatómica/hormonal entre los géneros es una realidad empírica;  desde la cultura, se activan discursos y artefactos destinados a controlar tanto los comportamientos poblacionales como los cuerpos individualizados, tomándolos como objetos de poder y saber de la llamada “biopolítica[1].  La higiene, la salud y la belleza serán bastiones de la biopolítica, dirigida al conjunto social pero específicamente medicalizando la sexualidad de la población femenina en pos de reforzar sus atributos “naturales” (ductilidad, pulcritud, afectividad), al mismo tiempo que justifican su rol de subordinación social respecto de la población masculina (a quien se le permite ser torpes, tener pelos, tener panza, tener olor, estar despeinado, tomar alcohol, fumar, insultar, etc). De manera complementaria, se consagra el derecho masculino  de juzgar del cuerpo femenino,  y las elecciones/intervenciones que la mujer realiza sobre él. Nuestros cuerpos se conforma en el imaginario, como territorio público, confiscado de la esfera personal, cosificado, encorsetado. El caso de Baby, resulta una expresión más del permiso social de cuestionamiento hacia la soberanía de las mujeres ; al igual que la prohibición de abortar –todavía deuda de la democracia argentina-.
Otro de los testimonios destacados insinuó que estas mujeres “obsoletas” en materia de seducción para con sus maridos, hay que “mandarlas para el interior, a lugares donde hay presidios en el sur, donde no hay ninguna mujer y ahí van a ser la Coca Sarli”, y agregó “hay tipos que comen cualquier cosa (risas)”.
El único medio que cubrió, e incluso de manera crítica, los dichos del periodista -que atenta contra lo estipulado en la ley 26.485, de protección integral de las mujeres, puntualmente al incluir la figura de violencia simbólica- fue Página/12, en coherencia con su línea  editorial, partidaria de la denuncia y análisis de los casos de violencia de género; y de los relatos públicos que giran en torno a ella. 






[1] Foucault, Michael. Genealogía del racismo. Capitulo: Undecima lección del poder de soberanía al poder sobre la vida. Página 174.

jueves, 18 de abril de 2013

En boca de los medios: el caso de Marcela


*María Florencia Actis
Cobertura semanal: La Nación; Clarín.
Una estructura frecuente de los crímenes de género es que, a modo de contienda, el agresor busca desprestigiar el papel de autoridad de un adversario personal específico –y/o político- a través de la violencia perpetrada contra la integridad de la/s mujer/es que tiene bajo su tutela, directa o indirectamente. Se trata de la reivindicación y reafirmación viril propia ante el conjunto social, no menos gobernado por varones que por una mirada masculina. En este sentido, el cuerpo femenino resulta más eficiente como insumo para lograrlo que el cuerpo masculino; se trata de un lenguaje y un código sociocultural (Rita Segato).
Esta semana, una nuevo hecho de violencia machista traducido a noticia en clave de problemas de pareja. Marcela Márquez, de 46 años, fue brutalmente golpeada por Walter Marcelo Ciumina, de 21. La cobertura, escrupulosa, no se aventura en la reconstrucción de una historia, posiblemente marcada por la violencia en otra escala y mecanismos de menor valor mercantil. La Nación es telegráfico: “fue violada, golpeada y permanece internada en estado grave”. Sobre la víctima, no presenta más descripción que su estado de salud. Sobre el victimario; nombre, edad, situación penal y antecedente laboral destacando en el título su condición de ex convicto. Clarín aporta más elementos sobre la identidad de los/as involucrados/as, y datos contextuales del crimen. Además, La Nación asevera (e incluye en su titular) lo que Clarín conjetura mediante el testimonio de fuentes oficiales; “los investigadores ahora deben analizar si la mujer además fue violada, algo que hasta el momento no pudo corroborarse”.
La violación como anexo a un crimen físico “de mayor envergadura”, en este caso una golpiza mortífera. La violencia sexual no es considerada un arma como cualquier otra; nunca adquiere por sí sola rango noticiable, si no  compromete  instituciones sociales por fuera de la familia y se encuadre en  otras causas de  mayor impacto como “trata de persona”, “violaciones seriales”, etc. Las imprecisiones para determinar el “grado de consentimiento” de la mujer,  retardan las investigaciones en este sentido y parecieran conceptualizarlas como de segundo orden. La concepción y el ejercicio de la sexualidad heteronormativa occidental, que propone para las mujeres la pasividad erótica y la dependencia del deseo masculino, permite distintos niveles de tolerancia y relativismos sobre las causas y condenas cuando se trata de violencia sexual, entendida aquí no sólo como acceso genital, sino como “cualquier acción que implique la vulneración en todas sus formas del derecho de la mujer de decidir voluntariamente acerca de su vida sexual o reproductiva a través de amenazas, coerción, uso de la fuerza o intimidación” (ley 26.485).
La falta de seriedad y entidad en cuanto a la violencia sexual por parte de los medios analizados, da la pauta de que es visto, tratado y jerarquizado como un suceso aleatorio, casi por ser el medio de uso y abuso del cuerpo un suceso universal, cotidianizado, existente en todas las sociedades. Ningún vecindario exigiría justicia por una mujer violada en el seno de su matrimonio.
Alejada de una perspectiva de género trasversal que reconozca estrategias de poder en los diferentes planos de la vida pública, el criterio de clasificación, de aplicación mecánica, es el carácter “criminalístico” del hecho y por ello, su ubicación en la sección Seguridad, en el caso de La Nación, y Ciudad, en el de Clarín –aunque la impronta en el vocabulario utilizado, le adjudica el trillado acento policíaco y se destaca el pedido del barrio por “mayor seguridad”.

martes, 16 de abril de 2013

Perpetua para el femicida de Etcheto

 *María Florencia Actis
 
El Tribunal Oral en lo Criminal V de La Plata condenó esta mañana a prisión perpetua al femicida de Érica Etcheto, accediendo al pedido de la fiscal de la causa que promovía la carátula de “homicidio calificado por alevosía y ensañamiento”;considerando que el imputado actuó “sobre seguro y a traición”, e incluyendo la idea de “violencia de género” para nuclear los episodios persecutorios que la mujer sufría esporádicamente.

Érica Etcheto tenía 26 años, vivía en San Miguel del Monte y era madre de un hijo. Cuando fue brutalmente asesinada por su ex pareja y padre de la criatura, residía en su lugar de trabajo, un local de telefonía celular. Fue la mañana del 1ro de septiembre del 2008. De acuerdo a las pericias, el hombre la embistió por la espalda, le dio 35 puñaladas y arrastró el cuerpo hacia un cuarto posterior del comercio con el fin de ocultarlo Antes de perecer, la joven alcanzó a advertir el nombre del autor del hecho a algunas pocas personas, que luego atestiguaron en el juicio. La joven fue derivada de urgencia al hospital zonal; seguidamente al Hospital San Juan de Dios de La Plata, donde falleció días después.

Según relatos de allegados/as a la mujer, desde su separación con Walter César Quagliarello, había sufrido diversas modalidades de control y acoso por parte del hombre, expresión de un sentido de “dominio masculino, legítimo y natural”asumido sobre el cuerpo y la vida de la mujer.

Este no es el primer ejemplo en que una mujer es ultimada en un contexto y un hecho de estas características; surge el paralelismo inmediato con el llamado caso Tablado, ocurrido en 1996 en el partido bonaerense de Tigre en el que la mujer-víctima recibió 116 puñaladas en manos de su ex pareja.

La dimensión sociocultural, necesaria para comprender y explicar los femicidios, complejiza la categoría de emoción violenta, que emplean infaliblemente las defensas de los eventuales femicidas, y responde a la pregunta de qué es lo que empuja a una persona, sin referencias psicóticas, a concretar un crimen de tal envergadura y con tal saña.

Más allá de la sensación de justicia que restituye un fallo que resuelve la pena máxima para un femicida, el desafío en busca de una justicia plena en materia de equidad de géneros es aun mayor. Hace falta un trabajo de sensibilización social y prevención pública de la violencia de género, empezando por reconocer y denunciar aquellas conductas y discursos instalados culturalmente, reservados para el género masculino, que habilitan y toleran ampliamente todo tipo de abusos y mortificaciones contra las mujeres.

miércoles, 10 de abril de 2013

Las Jara fueron condenadas

*María Florencia Actis
 
El caso de las hermanas Jara es la expresión más extrema de la violencia institucional y figura la situación que atraviesan miles de mujeres víctimas de violencia sexual a lo largo y ancho del país. Hoy, fueron condenadas a dos años y media de prisión, por el Tribunal en lo Criminal número 2 de la ciudad bonaerense de Mercedes, luego de sufrir acosos por parte un hombre y permanecer detenidas desde hace dos años en el Penal Unidad Nº8 de los Hornos en La Plata. Por ésto último, las chicas,  de 20 y 21 años, quedarán en libertad.

La gravedad de un fallo de estas características, radica en que sienta un antecedente y normaliza un modo de concebir los hechos de abuso por parte de la justicia y de proceder en consecuencia. La sentencia, encierra mitos y estigmas tendientes a culpabilizar a las mujeres acosadas de “provocar” su propio destino, relativizando la carátula de “legítima defensa” cuando se trata de abusos sexuales, y reproduciendo las posibilidades de que futuras víctimas opten por la mudez y el retraimiento. 

miércoles, 13 de marzo de 2013

Ni flores ni bombones: día de lucha.

* Por María Florencia Actis

                Es insostenible afirmar que la violencia de género es un emergente social. La lucha hacia la equidad de los géneros recorre la cronología occidental moderna precisamente porque la inferioridad material y simbólica ha constituido un destino común de las mujeres desde la conformación de los estados nacionales. Las posibilidades de acceso a la arena política, jurídica, académica, laboral estuvieron postergadas en contraste con la viva actividad pública de la población masculina, sin mencionar el derecho negado sobre el propio cuerpo y la sexualidad. 

              En la proclama de la Revolución Francesa fue desechada como una quimera la inminente esperanza de equiparar oportunidades entre varones y mujeres. Pese a la tumultaria participación femenina en las calles y en clubes “fraternales” de la época, era inconcebible, incluso para muchas mujeres, compartir responsabilidades política con los varones.   

            La revisión histórica demuestra que el feminismo no puede referir a un movimiento de mujeres unívoco. Diferentes propósitos y perspectivas encarnizaron militancias disímiles configurando tramas complejas que suturaron intereses de clase, nacionalidad, etnias, ideología, coyuntura. Las demandas fueron renovándose de acuerdo a correlaciones de fuerzas, actores/as acaecidos en la escena política y consagraciones alcanzadas, como el sufragio femenino. Desde los años 60, cobró ímpetu la reivindicación vinculada a los derechos sexuales y reproductivos; puntualmente la gratuidad del aborto bajo la concepción una maternidad libre y autoconcebida.

               Los derechos humanos de las mujeres han sido asuntos de segunda o tercera necesidad de las agendas institucionales. Si bien la situación argentina es ejemplar y adelantada respecto de otros países en materia de reconocimiento de derechos de las mujeres y diversas identidades de género,  - vale recordar en 2009 la aprobación de la ley integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollan sus relaciones interpersonales (26.485), en 2010 la ley de matrimonio igualitario (26.618) y en 2012 la ley de identidad de género (26.743)- , el restablecimiento pleno y efectivo de los derechos sigue siendo una asignatura pendiente.

            El trato violento hacia las mujeres es una forma instituida y legitimada de construir relaciones sociales. Hablar de género implica reconocer el ejercicio del poder de unos sobre otras; entrever sentidos y prácticas estructurantes de una cultura hegemonizada por varones. Por ello, la categoría de violencia de género comporta  en sí misma un espesor ideológico, más allá de su notoriedad actual en los medios de comunicación, muchas veces ligera y parcializada donde violencia remite sólo al golpe físico. 

          Argentina se encuentra entre los cuatro países con mayor índice de violencia de género en América Latina, luego de México, Guatemala y Costa Rica. Según los recuentos de la ONG La Casa del Encuentro, única entidad que centraliza los casos relevados por medios de comunicación y agencias de noticias de todo el país; en 2009 se registraron 231 femicidios (incluyendo los femicidios vinculados de mujeres y niñas; y vinculados de hombres y niños); en 2010, 260; en 2011, 282; y sólo en el primer semestre del año 2012 fueron identificados 291 casos. De acuerdo al Observatorio de Femicidios en Argentina de la Sociedad Civil Adriana Marisel Zambrano, cada tres días, dos mujeres son asesinadas en el país como consecuencia de la violencia de género.

         Los múltiples y multifacéticos padecimientos y riesgos que atraviesan a las mujeres tienen un arraigamiento y un trasfondo sociocultural basado en estereotipos y mandatos que condicionan su existencia y la mirada puesta sobre ellas. El 8 de marzo, forjado como un día de lucha y visibilidad de las mujeres data de principios del siglo pasado y se pregonó formalmente por la Asamblea General de la ONU en 1977.  Hoy, constituye una oportunidad de encuentro para profundizar la difusión, debates, líneas de acción, y diálogo entre los organismos estatales, ONGs y movimientos sociales avocados, desde sus especificidades, a generar un cambio social real en las relaciones de género heredadas y las violencias que éstas (re)producen.

                Desde el Observatorio de Medios, Comunicación y Género se pone en cuestionamiento la tríada cuerpo/poder/violencia en el relato público informativo, reconociendo las estrategias discursivas y manifestaciones simbólicas que adopta el poder a la hora de representar el cuerpo femenino, puntualmente, el de aquellas mujeres víctimas de femicidios y distintas violencias. Con una perspectiva de género, se analizan los medios de comunicación en tanto agentes sociales que refuerzan significados compartidos, imaginarios de orden, opiniones públicas, “modelos de comportamiento operantes”; en tanto productores de cultura.
  
                En el marco de una nueva conmemoración del Día Internacional de la Mujer, el espacio realizó en 2012 la jornada “Comunicación y género, complejidades y tensiones”, en la sede del bosque de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP e invitó y destacó la labor en el campo de comunicación/género de Sonia Sánchez, autora del libro “Ninguna mujer nace para puta”,  Mariana Carabajal, periodista del diario Página/12 especializada en la temática e integrantes del Colectivo Lesbianas y Feministas por la Descriminalización del Aborto, compiladoras del libro “Todo lo que querés saber sobre cómo hacerse un aborto con pastillas”.

             El 2013 impone la necesidad de reencontrarnos y continuar rindiendo homenaje a quienes, cotidianamente, pujan por ampliar el alcance, y consumar el reconocimiento, de los derechos humanos de todos y todas. La jornada-debate,  “Mujeres y Derechos Humanos: avances y articulaciones en comunicación y género”, se llevará a cabo el jueves 14, a las 16 horas en el aula 19  de la sede del Bosque, con el objetivo de socializar experiencias académicas que resulten problematizadoras de los roles de género y relatos hegemónicos que los constituyen, contando con la participación de estudiantes de grado y posgrado que expondrán producciones documentales y avances de investigaciones de nuestra facultad. 

martes, 18 de diciembre de 2012

Informe Final 2012





Observatorio de Medios, Comunicación y Género
Informe Final 2012




Directora: María Florencia Cremona, Doctora en Comunicación Social, Facultad de Periodismo y Comunicación Social, Universidad Nacional de La Plata. Profesora Titular Cátedra II Comunicación y Educación. Profesora Titular Seminario Interdisciplinario Comunicación y Género, FPyCS, UNLP.
 
Integrantes:
 
María Belén Rosales, Lic. en Comunicación Social, FPyCS, UNLP. Becaria de investigación, Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires (CIC). Coordinadora del Observatorio de comunicación y género. Maestranda en Planificación y gestión de procesos comunicacionales (PLANGESCO). Docente Seminario Interdisciplinario Comunicación y Género, FPyCS, UNLP.

Eleonora Spinelli, Lic. en Comunicación Social, FPyCS, UNLP. Coordinadora del Observatorio de comunicación y género. Maestranda en Planificación y gestión de procesos comunicacionales (PLANGESCO). Docente  Seminario Interdisciplinario Comunicación y Género, FPyCS, UNLP.

Carina Elizabeth Aranda, Lic. en Comunicación Social, FPyCS, UNLP.  Integrante Observatorio de Medios con Perspectiva de Género.  

María Florencia Actis, Prof. en Comunicación Social, FPyCS, UNLP. Estudiante avanzada Lic. en Comunicación Social, FPyCS,UNLP. Integrante Observatorio de Medios con Perspectiva de Género. Becaria de Entrenamiento para Alumnos Universitarios, Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires (CIC).


RESUMEN: Desde el Observatorio de Comunicación y Género, (FpyCS, UNLP) nos proponemos pensar, gestionar e incidir desde la producción de conocimiento en torno a la articulación comunicación/género. Estudiantes, graduados, docentes e investigadores nos proponemos mirar sistemáticamente los medios de comunicación a fin de componer variables de análisis en torno a las significaciones presentes en los relatos periodísticos sobre el cuerpo femenino y las diversas formas en las que el poder se manifiesta. Asimismo, esta tarea de investigación se aúna a las actividades y encuentros que desde este espacio desarrollamos a fin de trascender las barreras y límites académicos en la búsqueda de articulaciones posibles con otros y otras. Propiciamos el trabajo colectivo y la ampliación de líneas y propuestas de acción junto a referentes de instituciones, organismos públicos y asociaciones civiles que trabajan en relación a estas temáticas a partir de la creación y consolidación de la Red de Observatorios en Comunicación y Género, orientada a potenciar y hacer sinergias en pos de una comunicación abierta a las múltiples posibilidades de una realidad cada vez más compleja, en la que los discursos en torno a las cuestiones de género y sexualidades están en permanente tensión, hacia la construcción de otros futuros donde sean posibles existenciarios más libres.
Palabras clave: comunicación, género, prácticas , saberes.
Keywords: communication, gender, practice, knowledge.






Introducción
El Centro de Comunicación y Género es un espacio para pensar, gestionar y proyectar las articulaciones entre comunicación y género.
Durante el período 2011/2012 desde el Observatorio de Género y Medios de Comunicación de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social (Universidad Nacional de La Plata) iniciamos un trabajo exploratorio y descriptivo en torno a las significaciones presentes en los relatos periodísticos sobre el cuerpo femenino y las diversas formas en las que el poder se manifiesta, como el ejercicio del dominio y la violencia y las diversas visiones acerca del cuerpo de la mujer.
De esta manera, trabajamos desde el análisis de dos categorías nodales interrelacionadas en la construcción del discurso público sobre la mujer: cuerpo y poder. Abordamos el tratamiento mediático del cuerpo de las mujeres en casos de aborto y casos de femicidios, que da cuenta de lógicas corporales a partir de una mirada biológica y un saber biomédico que interpreta.
P
or “género” puede entenderse la construcción sociocultural e histórica que define y da sentido a la sexualidad, y que conforma un sistema de poder que se realiza por medio de operaciones complejas, a través de normas, tradiciones, prácticas, valores, estereotipos, que se producen y reproducen en los discursos públicos que circulan en las instituciones sociales y que habilitan, limitan y/o restringen las prácticas.
En este punto, asumimos la decisión metodológica de profundizar la mirada en los estereotipos que aparecían en relación a la categoría mujer como significante social, cultural y político, sin descuidar el análisis sobre las construcciones en torno a la amplia diáspora de sexualidades. El género es siempre una construcción relacional por tanto la observación y análisis de las representaciones sobre mujeres y femineidad supone, una mirada de las sexualidades construidas en el discurso mediático.
Pensar desde el diálogo entre la comunicación y el género no sólo implica fortalecer la mirada crítica en relación a los sentidos hegemónicos que reproducen los medios masivos, sino también orientar la mirada sobre las prácticas de producción comunicativa, de planificación y gestión de la comunicación en distintas organizaciones y en los espacios de formación y capacitación en comunicación.
Entonces hablar de género desde la comunicación tiene por lo menos algunos impactos esperables: uno es revisar la práctica de formación de los y las trabajadoras de los medios de comunicación, otro es mirar cómo se construye sentido social en torno a los géneros desde las políticas públicas hasta los modelos de gestión institucional.
El género es una variable transversal a la comunicación y a la vez la comunicación es una herramienta fundamental para leer y desentramar la problemática. El género, como ampliación epistemológica, comprende el análisis de la distribución y reproducción del poder, el modo en que se toman las decisiones, las posibilidades de acción y de construcción social de sentidos que existen dentro de los lenguajes posibles en el contexto donde las prácticas ocurren.
Una primera premisa para pensar comunicación y género es entender esta articulación como herramienta que pueda contribuir a trasformar y entender la categoría de género como una dimensión constitutiva de las relaciones sociales y comunicacionales mediadas por el poder.
Trabajar desde la articulación comunicación/género, es ir más allá del binomio femenino/masculino, es mirar desde los roles asignados a las construcciones culturales de los sexos, la desigualdad política, económica y semántica en torno a los mismos. De allí, la importancia de abordar la articulación género/comunicación como un problema de gestión de poder.
Creemos que mirar la comunicación desde el género puede por lo menos poner en debate los lugares comunes de entender los roles, las funciones asignadas a las personas según su género y a la vez formar periodistas capacitados en la temática.
En este marco el Observatorio de comunicación y género es una iniciativa que surge a partir de la recurrencia teórica y temática y la problematización de la actuación de los medios respecto de los puntos de unión entre género y comunicación que nos instaron a realizar una revisión sistemática de los medios de comunicación.
Nuestra actividad académica de investigación está orientada a construir una metodología de análisis de medios desde el género en el campo de los estudios de comunicación, que a su vez, contiene un componente político.
En tal sentido, apuntamos a promover un área de formación de comunicadoras y comunicadores especializados en la temática género/comunicación y a incidir, desde este enfoque, en la producción de conocimiento y en la formulación de políticas públicas (en particular universitarias).
Entendemos que un Observatorio debe incluir una mirada sistemática y crítica del contenido de los medios de comunicación constituyéndose en un proceso de investigación permanente, que fraccione selecciones temporales de los contenidos que se producen en los medios al fin de componer variables de análisis, en este caso, en torno a la articulación comunicación/género en relación a dos líneas de investigación: el aborto en los medios y el tratamiento mediático de la violencia de género. Pero también, entendemos que debe constituirse en un polo de producción de conocimiento que sea insumo de políticas públicas y que articule con otros Observatorios e instituciones dedicadas al monitoreo de medios.
El aborto y la violencia de género en los medios de comunicación

En el marco del debate académico, político y mediático sobre la despenalización del aborto, nos propusimos generar un espacio de encuentro permanente para el intercambio y construcción de estrategias comunicacionales y de intervención territorial en relación a esta temática que articule las necesidades e intereses del Estado, de la Universidad y en especial, las demandas sociales de los ciudadanos individual o colectivamente organizados.
En un repaso por los hitos institucionales, y en un marco más amplio, en la discusión pública del tema, se hace necesario recordar que el 30 de Agosto de 2010, el Consejo Directivo de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social se pronunció por unanimidad a favor de la despenalización del aborto y, elevó el documento al Consejo Superior de la Universidad para conseguir el tratamiento del tema. El 28 de Septiembre de 2010, el Consejo Superior de la UNLP, se declaró a favor de la despenalización del aborto adhiriendo al Proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo presentado ante el Congreso por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.
El proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo fue tratado en la Comisión de Legislación Penal del congreso de la nación , el 1° de Noviembre de 2011, logrando una resolución favorable e instalándose como un hecho histórico. Sin embargo, el dictamen perdió entidad parlamentaria ya que no reunió la cantidad de firmas de los miembros. En Marzo de 2012, se da continuidad a la discusión pública en torno a la temática a partir de la nueva presentación del Proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo y el fallo de la Corte Suprema de la Justicia sobre abortos no punibles.
Desde este marco, intervenimos en el campo de la comunicación, para visibilizar el debate del aborto al interior de la “academia” y propiciamos la revisión crítica y el análisis sistemático de los contenidos que producen los medios de comunicación gráficos en relación con esta temática.
A partir del análisis del discurso periodístico durante el año 2010-2012, concluimos que el cuerpo de la mujer es narrado a partir de tres ejes discursivos: un discurso naturalista: la maternidad es el símbolo ético positivo por excelencia, valorado como un "deber ser" natural; un discurso político: estructurado sobre relaciones de poder basadas en el control sobre el cuerpo de la mujer. El cuerpo femenino se constituye en terreno de debates públicos, de disputas por el poder en el orden del sentido entre diversos actores, es accesible “para todos” y, por último,  un discurso objetificante: se construye una analogía entre la salud del cuerpo de la mujer y la belleza. Esto se asocia con la obtención de un valor social dado por la juventud, la delgadez, el éxito y la realización del erotismo hacia la complacencia del deseo masculino.
En los medios masivos de comunicación, “la mujer” -como categoría- sigue siendo interpelada preponderantemente como objeto del deseo masculino –es decir, “un cuerpo para otros”- y no “para sí” desde una lógica que mercantiliza su cuerpo, y aún la ancla a su rol reproductivo y doméstico. El cuerpo de la mujer es representado como un cuerpo sujetado (normas, leyes, mandatos sociales, etc) y es a partir de esta sujeción que se ha tratado de explicar su sometimiento
Desde la historia, se ha presentado dicha corporalidad como dadora de vida, destinada a la conservación y no al riesgo ni a la conquista, atributos éstos asociados, en las primeras sociedades, con la supervivencia y expansión territorial que suponían las batallas y tenían a los varones como únicos protagonistas.
A partir del interrogante: ¿cómo se aborda en los medios gráficos la problemática del aborto?, observamos que el relato mediático, en general, se ancla en un discurso estructurado en el control sobre el cuerpo de las mujeres, que se constituye en terreno de debates públicos al que todos/as pueden tener acceso. Sin embargo, en muchas ocasiones, las mujeres que llevan adelante esta práctica son silenciadas, no tienen escucha de reconocimiento ni palabra autorizada.
Tanto en la narrativa mediática como en el discurso médico bajo la categoría “muertes maternas” se hace referencia a la defunción de mujeres por abortos clandestinos e inseguros. 
Esta conceptualización aparece como una construcción semántica de los medios y del discurso público que se arraiga en el mito mujer = madre, ignorando la subjetividad, los condicionamientos individuales tanto materiales como simbólicos.
En todos los medios analizados aparecen abordajes que plantean el reduccionismo “a favor y en contra de la vida”. Se identifican en actores concretos como la Iglesia Católica y movimientos “pro-vida” por un lado y, los movimientos a favor de la despenalización y legalización del aborto, por otro.
La aparente objetividad que se sostiene en la estrategia de las “dos campanas” diluye el debate sobre el impacto social de la problemática.
Los debates con los sectores religiosos más ortodoxos se presentan como mero “intercambio de opiniones” y no se los considera como agentes de lobby e intervención en este campo.

En los diarios La Nación, El Día y Tiempo Argentino en la cobertura del debate en el senado durante el mes de noviembre de 2011 no se publicaron cifras o estadísticas que den cuenta de la dimensión cuantitativa de la problemática. Estos mecanismos de ocultamiento impiden la discusión colectiva en torno a un tema que es de salud pública y derechos humanos.
Tanto la supuesta objetividad construida a partir de la “pluralidad de voces” como la estrategia recurrente de las dos campanas, sostienen y legitiman ideológicamente la criminalización del aborto. Esta situación se ve reforzada en las notas, a partir de la falta de un contexto histórico, que nos impide ver el proceso y donde el aborto aparece como una práctica que siempre fue ilegal, cristalizándola como tal. Y, a su vez, este debate es (re) presentado como un hecho novedoso.

Del mismo modo, como analistas de medios, exploramos el tratamiento mediático de la violencia de género y feminicidios e indagamos los mitos y mecanismo de ocultamiento que desvirtúan el tratamiento de la violencia contra las mujeres.
Desde el mes de marzo de 2011 a esta parte, nos abocamos la deconstrucción crítica de mitos y prejuicios que se reproducen en los artículos de prensa sobre esta temática, entendiendo que los medios -y en un sentido más amplio la cultura- refuerzan la violencia contra las mujeres como algo natural, en una reactualización permanente de imágenes, enfoques, explicaciones que legitiman la violencia.
Estas nociones del sentido común, se producen y reproducen también en el ámbito de las políticas públicas y en el sistema judicial, instituciones donde los funcionarios continúan manteniendo prejuicios sobre las mujeres que las divide en aquellas que "merecen" y las que "no merecen" su atención, es decir, aquellas que de alguna manera consienten o provocan la victimización o inducen a sus agresores a ella.
En líneas generales, los resultados del análisis de la cobertura mediática de casos de feminicidios y casos de violencia contra las mujeres ocurridos en el país en los diarios Perfil, Clarín, Página 12 y El Día, publicados en el Informe anual en el blog 
http://observatoriodemedios-genero.blogspot.com.ar/, arrojaron que en el 70 por ciento de los casos se invisibilizan los procesos y a las relaciones de dominio que provocan las situaciones de violencia de género. En general, no se da cuenta del contexto, los procesos que desencadenan los actos de violencia y la misoginia estructural que habilita estas prácticas, los casos son presentados desde una versión simplificada de los hechos, en un lenguaje informativo, como si se trataran de casos aislados, sin conexión.
La cobertura de los casos de asesinatos de mujeres se hace en general a modo de relato policial, el 70 por ciento de las noticias referidas a casos de violencia de género se publican en la sección Policiales de los periódicosEste fenómeno social es mediatizado en base a un orden cíclico: el manto de silencio sobre estos hechos permanece hasta que se vuelve a ocurrir otro caso que es publicado habitualmente junto a casos de robos, secuestro y asesinatos vandálicos. De este modo al diluirse en otros casos de violencia generalizada se favorece la naturalización, la tolerancia de las prácticas de violencia sexista como otro “caso más”.
El tratamiento periodístico es en general, breve, descontextualizado y ubicado en el plano doméstico, se recurre muchas veces a la fórmula “discusión doméstica” o “pelea de pareja”. Se ubica a estos casos como hechos privados, domésticos, excepcionales, sin dar cuenta de la dimensión que adquiere el fenómeno y el impacto social que tiene.
Asimismo, se pudo constatar la persistencia de referencias a móviles pasionales, de locura pasajera que causa el amor para explicar las posibles causas de los asesinatos de mujeres. El “crimen pasional” deviene del concepto jurídico “emoción violenta”, como atenuante del crimen. El acto violento “pasional” expresa la presunción de legitimidad de quien lo ejerce.
En las crónicas se tiende a una espectacularización de casos de feminicidios presentados con elementos de la narrativa romántica, como una tragedia o como hecho sangriento. Los criterios de noticiabilidad exigen siempre muerte y sangre, de allí que sea difícil encontrar en la página de los diarios noticias que den cuenta, por ejemplo, de casos de mujeres víctimas de violencia patrimonial, económica o simbólica.]
En el 30 % de las noticias relevadas se registró una recurrencia a la fórmula “confuso episodio” o “instancias poco claras”, omitiéndose cualquier referencia para conocer las características de las situaciones donde las mujeres son sometidas a una situación de violencia. En estos casos analizados no se le dio continuidad a la cobertura mediática para establecer los motivos, las causas y consecuencias de los hechos.
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Divulgación, articulación y propuestas de intervención

En relación a estas temáticas, el Observatorio realizó durante el año 2012, más de treinta publicaciones a modo de artículos (1) y notas de análisis en el Blog institucional para dar a conocer los resultados y análisis de casos particulares que trascendieron en la agenda de los medios de comunicación analizados. El blog se encuentra alojado en la página de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social (UNLP) donde, además, se publicaron alrededor de diez notas de análisis y opinión sobre temas de agenda desde una posición político-epistemológica anclada en la concepción de las violencias de género como un problema de derechos humanos . Asimismo, se publicaron este espacio el primer informe del Observatorio de Comunicación y género “El análisis de la cobertura mediática de casos de feminicidios y violencia contra las mujeres”, el informe “El tratamiento mediático de la despenalización y legalización del aborto: abordaje desde la articulación comunicación/género y el cuadernillo del Observatorio de Comunicación y género que se encuentra en prensa por la Editorial de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social.
Otro de los canales de divulgación de la producción de conocimiento científico generado en este observatorio ha sido la agencia de noticias provincial AgePeBa donde, además de otros canales como la página web del Grupo de Estudio en Comunicación y Salud (GeCyS-UBA), nos expedimos en relación a los casos que adquirieron trascendencia pública a través de su mediatización y el trabajo de investigación que venimos desarrollando de manera ininterrumpida desde 2008.
Desde el Observatorio organizamos también, un ciclo de jornadas-taller denominadas respectivamente “El tratamiento mediático de la despenalización del aborto” (24 de Octubre de 2011), “Estrategias para el abordaje mediático de la despenalización del aborto desde una perspectiva de género” (11 de Noviembre de 2011), y “Estrategias comunicacionales sobre el aborto por fuera de la señalización vida-muerte” (7 de Mayo de 2012).
Como síntesis de estos encuentros, en el marco del III Congreso de Comunicación, Géneros y Sexualidades llevado a cabo el pasado 14 y 15 de junio desarrollamos un encuentro donde pudimos discutir, reflexionar y avanzar en torno a estrategias comunicativas en relación a la despenalización del aborto, recuperando las experiencias previas de los talleres generados y convocando a distintos actores a darle continuidad y sumarse al diálogo.

Los objetivos de estas Jornadas-Taller en 2011 y 2012 fueron: diseñar una estrategia comunicacional para el abordaje mediático de la problemática por fuera de la señalización vida/muerte; visibilizar y difundir las producciones comunicacionales y los trabajos teóricos-académicos de estudiantes, graduados e investigadores de la Facultad referidos a la temática y, por último, desarrollar una nueva línea de investigación vinculada con el fenómeno social del aborto al interior del Observatorio de Comunicación y Género.
En una tarea de síntesis de las principales reflexiones que surgieron en estas instancias de encuentro en torno a la problemática del aborto podemos decir que se planteó de común acuerdo evitar la señalización vida vs muerte y que la interpelación sea ¿estás a favor o en contra de la vida o de la muerte?, pues esa es una cuestión personal, sino problematizar los costos de la penalización, culpabilización, criminalización de las mujeres que abortan. Los participantes de los encuentros coincidieron en que no se trata de estar a favor o en contra de la práctica del aborto, sino a favor de la justicia y los derechos humanos de las mujeres más vulnerables en el nivel socio-económico.
Otro de los puntos planteados fue d
esplazar el eje de las discusiones filosóficas, para lo cual es esencial poner en primer plano el impacto que estas acciones y/o omisiones tienen en las mujeres marginales, las más desplazadas. Se hizo manifiesto que cuando hay una mujer en situación de aborto hay una vida que es la de la mujer; las discusiones omiten e ignoran a la mujer, por una eventual, o posible vida humana que es la que se está gestando. Se concluyó en esta línea que la que es sometida a mortificación es la mujer por lo que se hace necesario liberarla de la discusión teológica.
Asimismo, los representantes de organizaciones y asociaciones civiles que se hicieron presentes en los encuentros plantearon la necesidad de analizar las imbricaciones de sentido entre el cuerpo de las mujeres y las leyes
, y la importancia de poner de manifiesto la paradoja que implica la actual coexistencia de avances en un sentido de políticas progresistas junto al recrudecimiento de nuevas formas de mortificación de las mujeres con la penalización.
La conformación de la Red de Observatorios en Comunicación y género
El primer encuentro de observatorios de medios se desarrolló en el marco del “III Congreso internacional de comunicación, géneros y sexualidades. Debates actuales en torno a la política, la teoría y la acción”, el 15 de junio en Facultad de Periodismo y Comunicación Social, donde quedó efectivamente creada la Red de Observatorios en Comunicación y Género. El motivo de esta reunión apuntó a generar un espacio de intercambio de experiencias y saberes entre espacios académicos, gubernamentales y de organizaciones de la sociedad civil que desarrollan actividades vinculadas al monitoreo de medios y producción de conocimiento en el campo de la comunicación y el género.
En esta línea la propuesta apuntó a visibilizar las producciones, informes, materiales, publicaciones, estudios e investigaciones así como también socializar las metodologías desarrolladas y los resultados obtenidos.
La creación y consolidación de esta red de observatorios está orientada, asimismo, a potenciar y hacer sinergias entre los espacios de trabajo a fin de ampliar nuestras estrategias comunicacionales para lograr una mayor incidencia y llegada a los ámbitos de toma de decisiones.

Con el propósito de delinear una estrategia para la creación y consolidación de la Red de Observatorios en Comunicación y Géneros cada uno de los representantes de los Observatorios participantes (2) se presentó y compartió su experiencia de trabajo, a partir de las siguientes preguntas guía: ¿Cuál es su concepción de Observatorio y cuáles son sus principales objetivos? ¿Cuál es la metodología empleada para la producción de conocimiento e información? ¿Cómo se articulan y dialogan con otras instituciones?
En la segunda parte de la reunión se trabajó en acuerdos e iniciativas comunes para la construcción de una Red de Observatorios de Comunicación y Género. Para ello se plantearon las siguientes preguntas disparadoras: ¿Cómo hacer sinergias para visibilizar nuestras investigaciones y producciones? ¿Cómo poner en diálogo los resultados generados con los actores que toman las decisiones e incidir entonces en las políticas públicas? ¿Qué herramientas y estrategias deberíamos construir para conformar una red?

Durante el desarrollo del Encuentro los/las representantes de los diferentes Observatorios debatieron y reflexionaros en torno a los ejes planteados.
Es de destacar que todos los observatorios que forman parte de la Red analizan de qué modo se apropian o no los distintos medios de comunicación (diarios, radio, tv e internet) de una perspectiva de género y derechos humanos a la hora de informar y/o publicitar sobre cuestiones vinculadas a la problemática de género.
La diversidad sexual y la violencia de género son las temáticas más recurrentes de discriminación en las que incurren los medios de comunicación según lo relevado en las experiencias de cada observatorio.
Los representantes de los observatorios plantearon como necesario/deseable ir más allá del monitoreo y análisis tanto cuantitativo como cualitativo de los discursos mediáticos y profundizar en el estudio e indagación de los procesos de recepción de los contenidos que difunden los medios de comunicación en relación a estas temáticas y, especialmente, en lo que respecta a la violencia simbólica y la violencia mediática, para conocer de qué modo los públicos se apropian, reproducen o resignifican los sentidos que circulan en los medios.
Los observatorios en proceso de conformación se proponen, asimismo,  profundizar en el monitoreo y análisis mediático de temas/problemas vinculados a líneas de investigación desarrolladas en centros, laboratorios y/o institutos dedicados a la temática de género y de derechos humanos.
Muchos de ellos destacaron la necesidad de generar/desarrollar acciones destinadas a la profundización de estos estudios teniendo en cuenta el análisis del impacto que estos resultados tienen o podrían tener en el diseño, implementación y monitoreo de políticas públicas.
Tanto los Observatorios que tienen como objetivo el seguimiento y relevamiento de las noticias/publicidades que producen los medios de comunicación como aquellos que se dedican a monitorear políticas públicas se encuentran con dificultades para articular con instituciones y áreas de gobierno (municipal, provincial o nacional) a fin de generar actividades, jornadas, encuentros, campañas de concientización y/o capacitación dirigidos/as a efectores públicos como a la sociedad civil en general. Se vuelve necesario, entonces, fortalecer el diálogo y los procesos de comunicación a fin de consolidar los vínculos inter-institucionales.
En este marco, se planteó la necesidad de intervenir en tiempo y forma desde los Observatorios ante el relevo de noticias que recaigan en prejuicios sexistas, formulaciones discursivas agraviantes, mecanismos de estigmatización de minorías (sexuales, etáreas, étnicas,etc), formas de estereotipación de los géneros, etc. Por ejemplo, apelando al recurso jurídico del “derecho a réplica” con los medios de comunicación en cuestión.
Por otra parte, en el encuentro se propició la creación de la página “Red de Observatorios” en la red social Facebok, que funciona como plataforma virtual para mantener el diálogo y el intercambio on-line permanente entre los Observatorios que conforman la Red, a fin de intercambiar nociones y opiniones, difundir
producciones, informes, materiales, publicaciones, estudios e investigaciones así como también socializar información relativa a acciones y actividades que emprenderá la red durante el año 2013.
Los y las integrantes de la Red enmarcaron el desarrollo de sus tareas de observación y monitoreo de medios en la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (26.522) contempla la inclusión de una perspectiva de género y se considera que quienes produzcan, distribuyan, emitan o de cualquier forma obtengan beneficios por la transmisión de programas y/o publicidad velarán por el cumplimiento de lo dispuesto por la Ley de Protección Integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres (Ley 26.485), define en su artículo 6º las distintas formas en que puede manifestarse la violencia contra las mujeres. Una de ellas es la “violencia mediática” y se refiere a:
“aquella publicación o difusión de mensajes e imágenes estereotipados a través de cualquier medio masivo de comunicación, que de manera directa o indirecta promueva la explotación de mujeres o sus imágenes, injurie, difame, discrimine, deshonre, humille o atente contra la dignidad de las mujeres, así como también la utilización de mujeres, adolescentes y niñas en mensajes e imágenes pornográficas, legitimando la desigualdad de trato o construya patrones socioculturales reproductores de la desigualdad o generadores de violencia contra las mujeres”.

Por último, se instó a seguir promoviendo prácticas colectivas de producción de conocimiento que incluyan una perspectiva crítica de género para contribuir subvertir prejuicios, estereotipos e, inclusive, estigmas sociales que aún hoy se reproducen en relación a las mujeres y los mitos sobre las manifestaciones violentas de las que son objeto y que es necesario revelar si queremos contribuir a una comunicación que subvierta los cánones normativos que generan la desigualdad.

Conclusiones:

La actual coyuntura, no sólo ha puesto en tela de juicio las formas oligopólicas históricas de distribución de los medios de comunicación y los intereses político- económicos subyacentes a la realidad noticiada, sino también su función social en tanto agentes producto y productores de sentido común, concibiendo a éste último como el sedimento de representaciones y cadenas de equivalencias discursivas, relativamente estable.
En este contexto de mayor criticidad y extrañamiento respecto de la vida social mediada por el relato periodístico, el Observatorio de Medios, Comunicación y Género se conforma bajo el propósito de construir y fortalecer una mirada problematizadora en torno a la construcción hegemónica de los roles de género, desde el campo académico al conjunto de la sociedad.
El observatorio busca trascender el velo de la observación crítica para tomar la palabra en el plano de la producción periodística, académica, de planificación y gestión de la comunicación. El significado de esta práctica radica en la búsqueda de un espacio de articulación interinstitucional, un polo de producción de información, que sea insumo de políticas públicas, en particular universitarias, y un área de formación de comunicadoras y comunicadores con perspectiva de género. En este sentido, nuestra labor se impregna políticamente porque aspira a forjar un proyecto social más amplio, dirigido a visibilizar y desentramar la distribución y reproducción del poder, material y simbólico, a partir de la condición de género. Abordar la articulación género/comunicación como un problema de gestión de poder y emprender las diferentes líneas de trabajo del Observatorio desde este enfoque epistemológico, apunta a generar un aporte a la transformación de las relaciones de dominio y a la construcción de un entramado societario igualitario y no discriminatorio.




Notas:
1- Notas publicadas en el blog:

-“Las mujeres en los medios. Una mirada desde el campo de la comunicación”. Disponible en línea:http://observatoriodemedios-genero.blogspot.com.ar/2012/03/las-mujeres-en-los-medios-una-mirada.html

- “Mujer bonita es la que sale a luchar”. Disponible en línea: http://observatoriodemedios-genero.blogspot.com.ar/2012/03/mujer-bonita-es-la-que-sale-luchar.html

- “Jornada: Comunicación y Género de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social”. Disponible en línea: http://observatoriodemedios-genero.blogspot.com.ar/2012/03/jornada-comunicacion-y-genero-de-la.html
-“Sonia Sánchez: nombro las cosas por su verdadero nombre”. Disponible en línea:http://observatoriodemedios-genero.blogspot.com.ar/2012_03_01_archive.html

- “Congreso Internacional de Comunicación, Géneros y Sexualidades”. Disponible en línea:http://observatoriodemedios-genero.blogspot.com.ar/2012/04/congreso-internacional-de-comunicacion.html

- “Masculinidad al volante, cómo los medios (no) la analizan” Disponible en línea: http://observatoriodemedios-genero.blogspot.com.ar/2012/04/masculinidad-al-volante-como-los-medios.html

-“El caso de Mariana Condorí” . Disponible en línea: http://observatoriodemedios-genero.blogspot.com.ar/2012/04/el-caso-de- mariana-condori-culpable_631.html

- “El tratamiento mediático de la despenalización y legalización del aborto, abordaje desde la articulación comunicación y género” Disponible en línea:http://observatoriodemedios-genero.blogspot.com.ar/2012_05_01_archive.html

-“Baños para todxs en la Facultad de Periodismo, una medida antidiscriminatoria” Disponible en línea:http://observatoriodemedios-genero.blogspot.com.ar/2012/06/banos-para-todxs-en-la-facultad-de.html

- “Nos encontramos en el baño” Disponible en línea: http://observatoriodemedios-genero.blogspot.com.ar/2012/06/nos-encontramos-en-el-bano.html

- “Jornada -Taller: Estrategias comunicacionales sobre la despenalización del aborto” Disponible en línea:http://observatoriodemedios-genero.blogspot.com.ar/2012/06/jornada-taller-estrategias.html

- “Pasión, crimen y emoción violenta como reproducción de la impunidad: la justificación del femicidio de Wanda Taddei” Disponible en línea:http://observatoriodemedios-genero.blogspot.com.ar/2012/06/pasion-crimen-y-emocion-violenta-como.html
-“Avances y acuerdos de la Red de Observatorios de medios, comunicación y género” Disponible en línea:http://observatoriodemedios-genero.blogspot.com.ar/2012/06/avances-y-acuerdos-de-la-red-de.html

- “Liberaron a Romina Tejerina” Disponible en línea: http://observatoriodemedios-genero.blogspot.com.ar/2012/06/liberaron-romina-tejerina.html

- “Tinelli y los mitos sociales”. Disponible en línea: http://observatoriodemedios-genero.blogspot.com.ar/2012/08/tinelli-y-los mitos-sociales.html

- “Violencia machista mediatizada: las crónicas desesperadas de Natalia y Elizabeth”. Disponible en línea:http://observatoriodemedios-genero.blogspot.com.ar/2012/08/violencia-machista-mediatizada-las.html


- “Se multiplican los femicidios, se repiten las historias”. Disponible en línea:http://observatoriodemedios-genero.blogspot.com.ar/2012/08/se-multiplican-los-femicidios-se.html

- “La salud de las mujeres se extendió al Congreso de Madres”. Disponible en línea:http://observatoriodemedios-genero.blogspot.com.ar/2012/09/la-salud- de-las-mujeres-se-extendio-al.html

-“Discusión emergente en el COMEDU: la tríada Género, Comunicación y Educación”. Disponible en línea:http://observatoriodemedios-genero.blogspot.com.ar/2012/09/discusion-emergente-en-el-comedu-la.html
- “Caso Candela: signada por un pacto de silencio e impunidad”. Disponible en línea:http://observatoriodemedios-genero.blogspot.com.ar/2012/09/caso-candela-signado-por-un-pacto-de.html


- “La ilegalidad de la Justicia: suspendieron la realización de un Aborto No Punible”. Disponible en línea:http://observatoriodemedios-genero.blogspot.com.ar/2012/10/la-ilegalidad-de-la-justicia.html

- “Caso Villegas: otro fallo que reproduce la violencia de género” Disponible en línea:http://observatoriodemedios-genero.blogspot.com.ar/2012/10/caso-villegas-otro-fallo-que-reproduce.html

- “La justicia salteña justificó un doble abuso infantil”. Disponible en línea: http://observatoriodemedios-genero.blogspot.com.ar/2012/11/la-justicia-saltena-justifico-un-doble.html

- “Multitudinaria Movilización por el aborto legal”. Disponible en línea:http://observatoriodemedios-genero.blogspot.com.ar/2012/11/multitudinaria-movilizacion-por-el.html

- “Los responsables colaterales del femicidio en La Pampa”. Disponible en línea: http://observatoriodemedios-genero.blogspot.com.ar/2012/11/los-responsables-colaterales-del.html

- “La Marcha del Orgullo en Buenos Aires convocó más de 100 mil personas”. Disponible en línea:http://observatoriodemedios-genero.blogspot.com.ar/2012/11/la-marcha-del-orgullo-convoco-mas-de.html


- “A un año del cuádruple femicidio de La Loma” Disponible en línea:http://observatoriodemedios-genero.blogspot.com.ar/2012/11/a-un-ano-del-cuadruple-femicidio-de-la.html



2-Gubernamentales: Observatorio de la Discriminación en Radio y Televisión (AFSCA), Observatorio de Violencia de Género (OVG)de la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires coordinado por Laurana Malacalza, Carolina Racak e Irma Colanzi, Observatorio de Equidad de Género de la Dirección General de la Mujer del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires coordinado por Teresa Nóbili.Asociaciones civiles: Observatorio "Las mujeres en los medios" del Equipo latinoamericano de justicia y género coordinado por Mariana Morelli, Observatorio de la Asociación Civil Comunicación para la Igualdad coordinado por Sandra Chaher, Observatorio de Femicidios en Argentina “Adriana Marisel Zambrano” coordinado por Fabiana Tuñez. Universitarios: Observatorio de Medios, Escuela de Ciencias de la Información de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) coordinado por Paula Morales, Observatorio del Área de Género y Diversidad Sexual/Núcleo de Estudios Socioculturales (NES)/Facultad de Trabajo Social (FTS)/UNLP coordinado por Néstor Artiñano, Observatorio de Violencia de Género en Publicidades Televisivas de la Universidad Nacional de Quilmes (UNQUi) coordinado por Guillermo De Martinelli, Observatorio de medios y género de la Facultad de Comunicación Social de la UBA coordinado por Daniela Bruno, Observatorio de Comunicación y género de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social (UNLP) coordinado por Ma. Belén Rosales, Observatorio de Comunicación Género y Diversidad con perspectiva en DDHH de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social (UNLP) coordinado por Claudia Vázquez Haro, Observatorio de Jóvenes, Medios y Comunicación de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social (UNLP) coordinado por Tomás Viviani, Observatorio de Salud de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social (UNLP) coordinado por Viviana Villa.


Bibliografía:

Aponte Sánchez, Elida y María Luisa Femenías, Articulaciones sobre la violencia contra las mujeres. Edulp, 2008 .

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De Miguel, Ana, La construcción de un marco feminista de interpretación: la violencia de género. Cuadernos de Trabajo Social, Volúmen 18, 2005.
ELA-Equipo Latinoamericano de Justicia y Género, La violencia tiene prensa, Observatorio Regional “Las Mujeres en los Medios”, 2011.
Jill Radford & Diana E. H. Russell (Eds.), New York: Twayne Publishers, 1992 and Buckingham, England: Open University Press, 1992.  Reprinted, Ann Arbor: UMI, Books on Demand, 2003.Translated into Spanish by Tlatolli Ollin.  Introduction by Marcela Lagarde y de los Rios.  Mexico, D.F.: Universidad Nacional Autonoma de México, 2006.
Segato, Rita Laura, Qué es un feminicidio. Notas para un debate emergente. En Argentina, Revista Mora. Editorial Eudeba, volumen 12 fascículos. N/A p. 1 - 1, 2006.

Segato, Rita, La argamasa jerárquica: violencia moral, reproducción del mundo y la eficacia simbólica del derecho. En Las estructuras elementales de la violencia. Ensayos sobre género entre la antropología, el psicoanálisis y los derechos humanos. Buenos Aires, Prometeo-UNQ, 2003.